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sábado, 2 de noviembre de 2013

O'Chispas

El otro día fui con unos amigos a un restaurante de Hospitalet del Llobregat, que no paraban de recomendarme. Se trata de un restaurante gallego  llamado O'Chispas, situado en el barrio de la Florida.



El local es realmente grande, y aun así se llena con facilidad. Cómo iba con gente asidua a este restaurante, me puse en sus manos y dejé que eligieran lo que más les gustaba a ellos. Para beber, cómo no, pedimos vino turbio (este maldito brebaje me llevará por el mal camino).


De entrantes pedimos cuatro platos para compartir: oreja de cerdo, pimientos de padrón, lacón asado y lacón cocido. Los pimientos de padrón y la oreja estaban muy buenas, pero los dos lacones me parecieron espectaculares. Tenían mucho sabor y estaban muy tiernos los dos, aunque yo devoré el lacón cocido como si no hubiera un mañana.

Aquí va una foto de la familia de entrantes al completo:


Os presento al lacón asado:


Aquí podemos ver a la oreja de cerdo:

Mi adorado lacón cocido:

Después de los entrantes y de terminar la primera botella de turbio, vinieron los segundos. Muchos amigos me recomendaron que pidiera el codillo, ya que, según ellos era impresionante. Y cómo yo había ido hasta allí para jugar, decidí hacerles caso.
Y esta es la pinta que tenía:


Puede que el aspecto no sea lo más atractivo del plato, pero está riquísimo.  No hace falta cortarlo con el cuchillo porque la carne se deshace y el sabor sólo puedo calificarlo de brutal. Y por suerte, estaba tan llena que no pude ni terminármelo. Así que pedí lo que sobró para llevar y al día siguiente me hice un bocadillo con la carne. ¡Estaba increíble!

Así que si algún día os perdéis por L' Hospitalet, no dudéis en pasaros por aquí. Aunque eso sí, el precio pica un poco, ya que puede salir a 25 euros por cabeza.

Aunque ya sabéis que dicen, ¡una vez al año, no hace daño!

martes, 15 de octubre de 2013

El Petit Bangkok

¡Buenos días! Se que últimamente escribo bastante menos, pero es que no tengo tiempo, y cuando lo tengo me entra una perrería que no es ni normal. Hoy que no tengo nada que hacer en todo el día, he conseguido vencer a mi vagancia para escribir un ratejo.

Hoy voy a hablar de un sitio al que fui a comer hace poco: El Petit Bangkok . 
Se trata de un restaurante Tailandés, de Barcelona, situado cerca de las paradas de Lesseps y Fontana, concretamente en el Carrer Vallirana 29.

Anteriormente este restaurante se encontraba en un local mucho más pequeño. Hace poco que se traspasaron a este otro mucho más grande, con un mayor aforo. De todas formas, se recomienda siempre reservar mesa, porque si no os quedareis sin comer.





La carta, se basa principalmente en entrantes, platos cocinados al Wok, platos con curry, pasta y arroces. Como mi acompañante y yo teníamos hambre (como siempre), pedimos dos entrantes y dos platos principales para compartir.

Los dos entrantes que pedimos fueron unas bolitas de arroz rellenas de huevo de codorniz, muy buenas y crujientes. La mala leche de este plato es que pusieron tres bolas para dos personas, por lo que hubo una intensa y sangrienta disputa por quien se quedaba la tercera bola. 
El segundo entrante eran unos rollitos picantones de verdura y pato que tenían un sabor muy fresco, porque llevaban menta.




Después llegaron los segundos. Pedimos un wok de verduras y cebolla caramelizada con pollo, que recomiendo encarecidamente y un curry verde con ternera. Este último plato estaba bueno (no tanto como el otro) pero no es recomendable pedir curry verde a no ser que os guste el picante, porque picaba muchísimo el condenao.


Y esto fue todo. Al final no pedimos postre, porque no nos apetecía, pero al ver la carta me sorprendió que el precio de los postres no era nada caro, lo contrario de lo que suele ocurrir en cualquier otro restaurante.

Como apunte final y resumen, decir que comimos muy bien, tanto por la calidad de la comida como por el buen trato de los trabajadores y los dueños, y que el precio es bastante coherente. Una comida o cena puede salir por 15-20 € por persona y no te quedas con hambre.

Así que ya sabéis, si os apetece probar la comida tailandesa y descubrir sabores diferentes, no dudéis en pasaros por El petit Bangkok.


Hasta pronto!

miércoles, 2 de octubre de 2013

Taber

En el barrio de Can Vidalet, en L'hospitalet del Llobregat, muy cerca del metro, podemos encontrar un bar - restaurante que sirve una mezcla de comida mediterránea y gallega, como pizzas, paella, torrons, pulpo a la gallega, torradas de carne...
Hace tiempo que unos amigos nos lo recomendaron y cómo el otro día no estaba muy inspirada para cocinar, decidí ir.
Cómo se puede ver en las fotos, la entrada muy sencilla y carece de rótulo. E el interior todos los muebles son de madera y las paredes de piedra sin mucha decoración.. Todo muy rústico.








En esta ocasión fui con ganas de probar las pizzas caseras, al gusto de quien lo pida, en las que cada persona elige los ingredientes que quiere. Nosotros elegimos una de cuatro quesos y otra de carne, bacon, salami y pimiento.
Al tratarse  de pizzas completamente caseras, tardaron bastante en traérnoslas, 20-25 minutos. Cómo ya nos habían avisado de que suelen tardar en servir, nos lo tomamos con calma y mientras nos entretuvimos con un vino turbio demasiado peligroso por la facilidad con la que entraba.

 Y al ratito, vinieron las pizzas:



A parte de la muy buena pinta que tienen las condenadas, están geniales ya que se nota que la masa es casera y la mezcla es abundante y con buen sabor. También, al elegir uno mismo los ingredientes, es fácil acertar y que te traigan algo que te guste. Aunque por otra parte, a la gente tremendamente indecisa como yo, la elección resulta muy dificil y paso mucho tiempo pensando qué ingrediente pegaría con cuál, y acabo inspirándome en alguna especialidad de pizzerias conocidas.

Respecto al precio, lo veo bastante razonable, 9 euros cada pizza.
En total, para dos personas, dos pizzas y una botella de vino turbio (5,5 € la botella) sale por 23€ la comida o la cena, acabando más que saciado y contento. Por lo que, para aquellos que se den una vuelta por Hospitalet, recomiendo que se pasen, entren y tomen algo.

Un saludo.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Día en Vic

El Miércoles pasamos el día en Vic, una pequeña ciudad, capital de la comarca de Osona, en la provincia de Barcelona. Cómo nos íbamos a quedar sólo hasta la tarde, únicamente nos dedicamos a recorrer  el casco antiguo, siguiendo una ruta turística ya marcada, donde puedes ver los monumentos más importantes de Vic.

Ayuntamiento de Vic

Callejuela estrecha


 Templo Romano 

 Estatua extraña que me hizo gracia y de la cuál no sé el nombre




 Catedral de San Pedro


 Pont de Queralt

Vic me pareció bonita y bastante tranquila, hasta que llegamos a la Plaza mayor. Justamente era día de mercado y la plaza estaba a rebosar. Por lo que aprovechamos y dimos una vuelta, sorprendidos de la cantidad y tipos de verduras, calabazas, setas y frutas que te podías encontrar. A quién le guste cocinar, disfrutaría sin dudarlo en el mercado (lástima que no pudiera comprar nada).

Cuando llegó la hora de papear, consultamos la guía de restaurante y nos acercamos a los que más nos llamaba la atención. Finalmente, nos decidimos por el Rebost del Canonge, un local encantador con una entrada discreta, que se encuentra en una estrecha calle, cerca de la catedral.






En interior del restaurante resultaba bastante acogedor.








El precio del menú puede variar entre  8.5 y  13,50 € dependiendo de lo completo que lo quisieras (sólo el primer plato con bebida, o primero y segundo y con posibilidad de postre). Yo pedí el menú completo, con 3 primeros, un segundo, postre y bebida.

Entre mi novio y yo, nos pedimos de primero: croquetas caseras, unos pimientos rellenos que estaban espectaculares, una coquina de queso muy buena y uns fideus a la casola (muy parecido a la fideuá). A parte de la buena pinta que tiene, estaba todo buenísimo.


Luego vinieron los segundos: arroz negro y xurrasco. El arroz negro estaba bastante bueno y suave. El xurrasco no lo probé, pero a mi acompañante le resultó decepcionante y sin mucho sabor. Una lástima que los segundos platos no estuvieran a la altura de los primeros.


Finalmente, de postre pedimos un flan de requesón y un helado de vainilla. Postres simples y de toda la vida, pero que estaban buenísimos.

Como conclusión diré que el ambiente y el trato fue muy bueno, igual que los primeros y los postres. Lo único que falló en esta velada fueron los segundos platos. Aunque en general, la experiencia fue bastante buena.


martes, 10 de septiembre de 2013

De merendola por Valencia

Ahora que estoy en Valencia durante una semana, y tengo tiempo de pasear y de quedar con algunos amigos, estoy aprovechando para ir a los lugares que anteriormente solía frecuentar, y que ahora no puedo ir tan a menudo como quisiera.
Esta vez he ido a una zumería llamada Naturalia muy próxima a la Plaza de la Reina y que hacía más de dos años que no iba. Lo cierto es que he entrado con un poco de miedo por si habían subido los precios o habían bajado la calidad después de tanto tiempo, pero todo seguía tal y como estaba la última vez que fui.


 El local  tiene una decoración, a mi parecer, encantadora, con sus cristaleras, las lamparas/sombrero y las sillas de mimbre con múltiples cojines de colores. Algo que llama la atención nada más entrar, es el dulce aroma a fruta fresca impregnado en el aire que alientan las ganas de aplacar la sed con algo dulce.


La carta es muy variada, ya que tiene más de 40 tipos de zumos, sin contar aquellos que llevan alcohol y que todavía no he probado debido a mi bajo nivel de alcoholismo. Las copas tienen un volumen aproximado de medio litro y el precio oscila sobre los cuatro euros por copa. 
Los zumos están buenísimos y se nota que están recién hechos (es más se puede ver, cómo los hacen al momento). 

Y para los más golosos e insaciables, también tienen una carta de creps dulces y salados de buen tamaño que completan y mejoran la merienda.

En resumen, este local es una alternativa muy sana y natural que recomiendo encarecidamente a aquellas personas que vivan o visiten Valencia.

¡Que aproveche!

martes, 3 de septiembre de 2013

Bacoa Universidad

Hoy voy a admitir que tengo un serio problema de adicción con las hamburguesas  (bueno, y con las pizzas, la repostería, el chocolate, las croquetas, la pasta...) desde que fui a Londres y descubrí una nueva realidad hamburguesil.  Y por desgracia para mis arterias, un amigo nos recomendó una hamburguesería en Barna llamada Bacoa, y ya somos asiduos al local.

El Bacoa, (situado en la Calle Colomines) es sorprendentemente pequeño, de manera que sólo tiene una mesa grande en medio, otra situada en la pared y un par de barras. No cabe mucha gente y no es para nada recomendable ir grandes grupos (no más de 6) a no ser que pidáis para llevar. 
La carta es sencilla y muy corta: no tiene más de 10 hamburguesas y de acompañantes/entrantes solo tienen una ensalada y patatas. Y la verdad es que se agradece, porque todas las hamburguesas tienen buena pinta y así no tienes que estar media hora eligiendo. Se paga en el momento en el que pides, y tienes que recoger la hamburguesa en la barra (ningún problema ya que debido al pequeño tamaño del local a veces sólo tienes que alargar el brazo).
 Las hamburguesas son de 250 gr con mucho sabor, el pan está buenísimo y ni de lejos te quedas con hambre. Pero lo mejor es el precio, que ronda entre los 6-9 € cada hamburguesa, dependiendo de cuál elijas y si decides añadir algún ingrediente. 

Al final la comida (bebida y entrante incluido) te puede salir por unos 12-14€.

Seguidamente de los creadores del Bacoa, también podemos encontrar la hamburguesería el Kiosco (Avinguda del Marquès de l'Argentera) , con precios similares y diferentes hamburguesas, pero son más pequeñas: 200 gr. De todas formas también están buenísimas y terminas que no te puedes levantar. El Kiosco es un local más grande, con la misma forma de pago, pero aquí si que te sirven en la mesa. Una cosa que me gusta del kiosko es que hay diversas papeleras para que puedas separar los residuos (qué le voy a hacer, soy ambiental)  y que con el 10% de lo que ganan con la hamburguesa del mes hacen un donativo a una ONG.

Y por último hablar del nuevo Bacoa que hoy han inaugurado en la Ronda Universitat invitándo a los 100 primeros a una hamburguesa. Como la friki de alma obérrima que soy, a la que han extirpado el estómago para insertar en su lugar un agujero negro, he estado allí de las primeras aprovechando la oferta, y de paso para comparar con los otros dos restaurantes.
Este local es mucho más grande que los dos anteriores y tiene una dinámica muy similar a la del Kiosco. Precios muy parecidos y nuevas hamburguesas de calidad similiar y con algunas novedades:










En el centro de las mesas tienen puestas las salsas de manera estratégica para evitar el hurto de patatas de tu compañero de en frente. Una buena manera de evitar muertes innecesarias.


Al pedir te dan una cartulina que tienes que doblar tú mismo, en el que posteriormente hay que insertar la hamburguesa.  Esto es una muy buena idea, ya que te entretienes montándolo mientras te preparan la comida (a mi me ha costado bastante porque soy un poco torpe) y además no te pringas tanto.


Me pedí la hamburguesa Bacoa: Bacon, queso manchego, chedar irlandés, pepinillos y mostaza "picante". picante lo pongo entre comillas porque a mí no me pica. Realmente las salsas picantes de los tres locales no pican o el picor que tienen es muy suave. Pero bueno, tampoco os fiéis de mí porque adoro el picante y estoy muy acostumbrada.
Bueno, a lo que íbamos que me enrollo. Pintaca brutal:



En resumen, la experiencia del nuevo Bacoa ha sido muy buena: buen ambiente,  buena comida y buenos precios (sobre todo porque me ha salido gratis :P). Así que lo recomiendo para los amantes de la comida rápida.

Por último comentaré que mi local preferido es el Bacoa más antiguo y pequeñín, porque por el mismo precio tienes una hamburguesa más grande y porque tienen mi burguer favorita: la Habanero (queso philadelfia y su salsa llamada Chutney picante).
Pero vayáis donde vayáis, acabareis con la tripa llena y felices.

sábado, 31 de agosto de 2013

Restaurante : El Pati

Esta entrada la dedicaré a hablar de un restaurante al que fui por primera vez el jueves pasado. El local se encuentra en Barcelona, en el barri de Sants y llama "El Pati", debido a que hay un patio interior al aire libre donde se puede comer/cenar.

El restaurante es pequeño  y no tiene muchas mesas, pero es agradable y acogedor, tanto el interior como en el patio. La experiencia que tuve con el personal fue bastante buena, ya que resultaron muy agradables.



Y ahora, a comentar lo que más importa: la carta
Es un restaurante de cocina mediterránea e italiana donde sirven carnes, pastas y  risottos entre otras cosas. Tienen básicamente dos cartas, una de entrantes y otra de platos principales, con un número de platos suficiente para tener diversas opciones entre las que elegir, pero sin resultar excesivamente larga.
A lo que se refiere el precio, es económico, ya que cada plato puede rondar sobre los 7 - 8 euros y te quedas bien.

Al local fui con mi novio y con otra pareja, y pedimos dos menús degustación (20 € por cabeza) y nos pusieron cuatro entrantes ( mini-hamburgesas, butifarra con brandada de bacalo, queso provolone con tomate cherry, y salmón con aguate), muy buenos los cuatro y de cantidad suficiente. (Todo regado con una botella de vino blanco de la casa incluido en el menú).

Después del picoteo vino el plato principal, y nos trajeron un entrecot muy tierno y un risotto con queso de cabra y bacon buenísimo y de sabor muy suave. En la foto, el entrecot parece que se está desangrando vivo, pero en realidad está hecho al punto y recubierto con una salsa de color rojo que puede resultar confusa al principio.





Y por último, nos trajeron los postres: tiramisú y brownie. Creo recordar que en la carta había más postres para elegir, pero como adicta al chocolate que soy, exigí el brownie nada más fue pronunciado por el camarero. Estaba muy bueno, ya que no era exageradamente compacto ni empalagoso, pero aun así, fui incapaz de comérmelo entero.

En resumen: es un lugar agradable, acogedor, ideal para estar en el patio las noches de verano y te sirven una comida muy buena a un precio más que razonable. ¡Así que lo recomiendo!